Las obras quedarán expuestas desde el 10 de septiembre hasta el 8 de octubre y podrán visitarse todos los días en el horario de 9,00 a 23,00 hs. con entrada libre.
Es una institución sin fines de lucro, dedicada al estudio y difusión de la rica historia de nuestro barrio,generosa en arte y cultura.Inscripta en el registro de Organizaciones de Acción Comunitaria N° 1388 Personería Jurídica Res. I.G.J.N° 000450
sábado, 7 de septiembre de 2019
BOEDO ARTE SUR
miércoles, 4 de septiembre de 2019
EL BARRIO BOEDO 4° PARTE
Parte
4.-
Circos y
teatros
A principios del siglo XX Boedo también fue famosa por la
existencia de circos, en especial el Politeama Doria, que se instaló en lo que era la entrada a la quinta de Don Luis Ballesteros. En ese mismo solar, José González Castillo creó su primer cuadro filodramático, como llamaban entonces a esos grupos, que funcionaba como teatro de verano, en 1928 se edifica el Cine El Nilo, al cierre del cine se estableció el Hogar Croata y actualmente es la casa principal
de la cadena de electrodomésticos Hiper Rodo.
Volviendo al
circo, en Boedo 777 estuvo el Circo Anselmi, el Circo Internacional en Mármol entre Carlos Calvo y Estados Unidos, el Sanguinetti que dirigía Don Rafael Ángel Comunale en Maza casi Independencia digamos que en los mismos se turnaban las representaciones teatrales de
comedia y sainete, con el circo criollo y con las luchas greco romanas, en las cuales descollaba el
célebre Luis Galtieri, quién fue más tarde campeón argentino y vivía en Agrelo
y Maza.
Otro luchador del Politeama Doria era Luis Laurino, que más tarde dejó
la lucha por la actuación teatral.
Uno de los principales hechos culturales de Boedo fue la
existencia de los Teatros. Allá por 1905, don Jaime Cullá, un catalán que
vendía aceite al por mayor con lo que había conseguido reunir algunos ahorros,
había construido una casa de rentas para asegurarse su vejez, pero entonces,
pensó que a Boedo le estaba faltando un teatro, por lo que demolió la casa de
rentas y edificó un cine que se inauguró en 1916, en el solar de Boedo 949/959.
Dos años más tarde, el teatro se hizo dueño de ese espacio, presentado el 21 de
julio de 1918 a Luis Arata en El tío
soltero. Mucho tiempo después, por
el año 1930, el teatro fue comprado por don Jesús Seoane quien le dio la
administración a Don Alfredo Lamacchia y
el 11 de septiembre de ese mismo año
abrieron la temporada con “Lo que le pasó a Reynoso” con la compañía de
Muiño-Alippi.
Por más de 25 años, pasaron por ese escenario los mejores
artistas de la época, hasta fines de 1958, cuando el telón bajó para siempre.
El 21 de julio de 1959 cayó bajo la piqueta el que fuera uno de los mejores
teatros de Buenos Aires.
Recordemos también que el 19 de noviembre de 1940 un grupo de
idealistas fundó el Teatro Libre Florencio Sánchez. Fue convocado a dirigir y
organizar el primer elenco un veterano actor de Boedo, don Pedro Zanetta. La
primera representación tuvo lugar el 17 de marzo de 1941 con “La Nueva
Generación” y más tarde, ese mismo año subió a escena “M’hijo el dotor”.
La
sala estaba instalada en Humberto 1º y Sánchez de Loria .En 1954 es usurpado y se suspenden las actuaciones. Recién en 1955 se la
recupera y se alquila a distintos teatros independientes. El 7 de julio de 1977 se inició a las 2 de la mañana en la vetusta casa, un voraz incendio que destruyó lo poco que restaba de las instalaciones del teatro. En 1978 bajó definitivamente el telón.
ANÍBAL LOMBA
domingo, 1 de septiembre de 2019
EL BARRIO BOEDO - 3° parte
Los cafés
Como
le cantó Dante Linyera, Boedo era “la Florida del arrabal” y en efecto, en lo
que se refiere a los cafés, lo era no sólo de Boedo, sino también de Parque de
los Patricios, Pompeya, Mataderos, Flores inclusive, pues venía gente de todos
esos barrios, ya que Boedo estaba a mitad de camino entre el centro y los
suburbios más alejados.
La vida del barrio se desarrollaba prácticamente
en seis cuadras, entre Cochabamba e Independencia, en las cuales había 68 comercios entre bares,
lecherías, cafés, nueve cines y un teatro, todos en la vereda oeste de Boedo.
Sólo el café Biarritz estaba situado en la vereda este, en el 868 y fue
trascendente.
En la parte del frente se reunían las familias y atrás, cerrado,
todos los malandrines de Boedo. En el primer piso funcionaba la Peña Pacha
Camac que creara González Castillo con el apoyo fundamental del grupo de Boedo
de esa época. Estuvo en ese solar hasta que el café se vendió al Banco de la
Ciudad de Buenos Aires.
Otro
café famoso fue el “Dante”, situado en el 745. Allí sesionó mucho tiempo la
“República de Boedo” y fue lugar de reunión de los hinchas de San Lorenzo de
Almagro que se reunían con los famosos jugadores de la época para celebrar
juntos las victorias del equipo.
También concurría un grupo de artistas y
escritores entre los que estaban Elías Alippi, Folco Testena, Pedro Bidegain,
Homero Manzi y Alberto Vacarezza. Se dice que era el café preferido por los
anarquistas del barrio.
“El
Capuchino” también tenía sus tertulias, y allí bailó algunas noches El
Cachafaz, Benito Bianquet. No olvidemos “El Japonés” y por supuesto, el que
comenzó como “Del Aeroplano”, “Nippon” y “Canadian” para concluir en “Homero
Manzi”, sin dudas el más famoso de Boedo.
Para cerrar esta lista, rescatamos
del olvido los siguientes nombres:
“Cuadro Quinto”, “20 Billares”, “La Puñalada”, “Munich” y “Argentino” o
“Carpintero”.
Debemos
recordar también la pizzería de Tranquilo Fasciotti en Boedo 745, donde cada
vez que San Lorenzo ganaba, el dueño entregaba pizza gratis a todo el mundo.
CONTINUARÁ
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