sábado, 7 de septiembre de 2019

BOEDO ARTE SUR




El martes 10 de septiembre la Junta de Estudios Históricos del barrio de Boedo presenta a la artista plástica ALICIA HOLGADO en una nueva muestra en el espacio BOEDO ARTE SUR "Una vidriera al arte desde San Juan y Boedo" en Av. San Juan 3602 esquina Av. Boedo en el Bar - Café - Restaurante "Esquina Sur" a las 19.00 hs.
Las obras quedarán expuestas desde el 10 de septiembre hasta el 8 de octubre y podrán visitarse todos los días en el horario de 9,00 a 23,00 hs. con entrada libre.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

EL BARRIO BOEDO 4° PARTE



Parte 4.-

Circos y teatros

A principios del siglo XX Boedo también fue famosa por la existencia de circos, en especial el Politeama Doria, que se instaló en lo que era la entrada a la quinta de Don Luis Ballesteros.  En ese mismo solar, José González Castillo creó su primer  cuadro filodramático, como llamaban entonces a esos grupos, que funcionaba como teatro de verano, en 1928  se edifica el Cine El Nilo, al cierre del cine se estableció el Hogar Croata y actualmente es la casa principal de la cadena de electrodomésticos Hiper Rodo. 


  Volviendo al circo, en Boedo 777 estuvo el Circo Anselmi, el Circo Internacional en Mármol entre Carlos Calvo y Estados Unidos, el Sanguinetti que dirigía Don Rafael Ángel Comunale en Maza casi Independencia digamos que en los mismos se turnaban las representaciones teatrales de comedia y sainete, con el circo criollo y con las luchas greco romanas, en las cuales descollaba el célebre Luis Galtieri, quién fue más tarde campeón argentino y vivía en Agrelo y Maza.


 Otro luchador del Politeama Doria era Luis Laurino, que más tarde dejó la lucha por la actuación teatral.
Uno de los principales hechos culturales de Boedo fue la existencia de los Teatros. Allá por 1905, don Jaime Cullá, un catalán que vendía aceite al por mayor con lo que había conseguido reunir algunos ahorros, había construido una casa de rentas para asegurarse su vejez, pero entonces, pensó que a Boedo le estaba faltando un teatro, por lo que demolió la casa de rentas y edificó un cine que se inauguró en 1916, en el solar de Boedo 949/959. 


Dos años más tarde, el teatro se hizo dueño de ese espacio, presentado el 21 de julio de 1918 a Luis Arata en El tío soltero.  Mucho tiempo después, por el año 1930, el teatro fue comprado por don Jesús Seoane quien le dio la administración a Don Alfredo Lamacchia  y el 11 de septiembre de ese mismo año  abrieron la temporada con “Lo que le pasó a Reynoso” con la compañía de Muiño-Alippi.



 Por más de 25 años, pasaron por ese escenario los mejores artistas de la época, hasta fines de 1958, cuando el telón bajó para siempre. El 21 de julio de 1959 cayó bajo la piqueta el que fuera uno de los mejores teatros de Buenos Aires.
Recordemos también que el 19 de noviembre de 1940 un grupo de idealistas fundó el Teatro Libre Florencio Sánchez. Fue convocado a dirigir y organizar el primer elenco un veterano actor de Boedo, don Pedro Zanetta. La primera representación tuvo lugar el 17 de marzo de 1941 con “La Nueva Generación” y más tarde, ese mismo año subió a escena “M’hijo el dotor”. 

La sala estaba instalada en Humberto 1º y Sánchez de Loria .En 1954 es usurpado y se suspenden las actuaciones. Recién en 1955 se la recupera y se alquila a distintos teatros independientes. El 7 de julio de 1977 se inició a las 2 de la mañana en la vetusta casa, un voraz incendio que destruyó lo poco que restaba de las instalaciones del teatro. En  1978 bajó definitivamente el telón. 


ANÍBAL LOMBA

domingo, 1 de septiembre de 2019

EL BARRIO BOEDO - 3° parte



Los cafés

Como le cantó Dante Linyera, Boedo era “la Florida del arrabal” y en efecto, en lo que se refiere a los cafés, lo era no sólo de Boedo, sino también de Parque de los Patricios, Pompeya, Mataderos, Flores inclusive, pues venía gente de todos esos barrios, ya que Boedo estaba a mitad de camino entre el centro y los suburbios más alejados.

 La vida del barrio se desarrollaba prácticamente en seis cuadras, entre Cochabamba e Independencia, en  las cuales había 68 comercios entre bares, lecherías, cafés, nueve cines y un teatro, todos en la vereda oeste de Boedo. 
Sólo el café Biarritz estaba situado en la vereda este, en el 868 y fue trascendente. 


En la parte del frente se reunían las familias y atrás, cerrado, todos los malandrines de Boedo. En el primer piso funcionaba la Peña Pacha Camac que creara González Castillo con el apoyo fundamental del grupo de Boedo de esa época. Estuvo en ese solar hasta que el café se vendió al Banco de la Ciudad de Buenos Aires.


Otro café famoso fue el “Dante”, situado en el 745. Allí sesionó mucho tiempo la “República de Boedo” y fue lugar de reunión de los hinchas de San Lorenzo de Almagro que se reunían con los famosos jugadores de la época para celebrar juntos las victorias del equipo. 
También concurría un grupo de artistas y escritores entre los que estaban Elías Alippi, Folco Testena, Pedro Bidegain, Homero Manzi y Alberto Vacarezza. Se dice que era el café preferido por los anarquistas del barrio.


“El Capuchino” también tenía sus tertulias, y allí bailó algunas noches El Cachafaz, Benito Bianquet. No olvidemos “El Japonés” y por supuesto, el que comenzó como “Del Aeroplano”, “Nippon” y “Canadian” para concluir en “Homero Manzi”, sin dudas el más famoso de Boedo. 

Para cerrar esta lista, rescatamos del olvido los siguientes  nombres: “Cuadro Quinto”, “20 Billares”, “La Puñalada”, “Munich” y “Argentino” o “Carpintero”.
Debemos recordar también la pizzería de Tranquilo Fasciotti en Boedo 745, donde cada vez que San Lorenzo ganaba, el dueño entregaba pizza gratis a todo el mundo.
CONTINUARÁ

ANÍBAL  LOMBA